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Carta de Hugo Chávez a la ONU sobre Palestina

sábado, 29 de octubre de 2011



Miraflores, 17 de septiembre de 2011
Su Excelencia
Ban Ki-Moon
Secretario General
Organización de las Naciones Unidas

Señor Secretario General:
Distinguidos representantes de los pueblos del mundo:

Dirijo estas palabras a la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas, a este gran foro donde están representados todos los pueblos de la tierra, para ratificar, en este día y en este escenario, el total apoyo de Venezuela al reconocimiento del Estado palestino: al derecho de Palestina a convertirse en un país libre, soberano e independiente. Se trata de un acto de justicia histórico con un pueblo que lleva en sí, desde siempre, todo el dolor y el sufrimiento del mundo.

El gran filósofo francés Gilles Deleuze, en su memorable escrito La grandeza de Arafat, dice con el acento de la verdad: La causa palestina es ante todo el conjunto de injusticias que este pueblo ha padecido y sigue padeciendo. Y también es, me atrevo agregar, una permanente e indoblegable voluntad de resistencia que ya está inscrita en la memoria heroica de la condición humana. Voluntad de resistencia que nace del más profundo amor por la tierra. Mahmud Darwish, voz infinita de la Palestina posible, nos habla desde el sentimiento y la conciencia de este amor: No necesitamos el recuerdo/ porque en nosotros está el Monte Carmelo/ y en nuestros párpados está la hierba de Galilea./ No digas: ¡si corriésemos hacia mi país como el río!/ ¡No lo digas!/ Porque estamos en la carne de nuestro país/ y él está en nosotros.

Contra quienes sostienen, falazmente que lo ocurrido al pueblo palestino no es un genocidio, el mismo Deleuze sostiene con implacable lucidez: En todos los casos se trata de hacer como si el pueblo palestino no solamente no debiera existir, sino que no hubiera existido nunca. Es, cómo decirlo, el grado cero del genocidio: decretar que un pueblo no existe; negarle el derecho a la existencia. A propósito, cuánta razón tiene el gran escritor español Juan Goytisolo cuando señala contundentemente: La promesa bíblica de la tierra de Judea y Samaria a las tribus de Israel  no es un contrato de propiedad avalado ante notario que autoriza a desahuciar de su suelo a quienes nacieron y viven en él. Por eso mismo, la resolución del conflicto del Medio Oriente pasa, necesariamente, por hacerle justicia al pueblo palestino; éste es el único camino para conquistar la paz.

Duele e indigna que quienes padecieron uno de los peores genocidios de la historia, se hayan convertido en verdugos del pueblo palestino: duele e indigna que la herencia del Holocausto sea la Nakba. E indigna, a secas, que el sionismo siga haciendo uso del chantaje del antisemitismo contra quienes se oponen a sus atropellos y a sus crímenes. Israel ha instrumentalizado e instrumentaliza, con descaro y vileza, la memoria de las víctimas. Y lo hace para actuar, con total impunidad, contra Palestina. De paso, no es ocioso precisar que el antisemitismo es una miseria occidental, europea, de la que no participan los árabes. No olvidemos, además, que es el pueblo semita palestino el que padece la limpieza étnica practicada por el Estado colonialista israelí.

Quiero que se me entienda: una cosa es rechazar al antisemitismo, y otra muy diferente aceptar pasivamente que la barbarie sionista le imponga un régimen de apartheid al pueblo palestino. Desde un punto de vista ético, quien rechaza lo primero, tiene que condenar lo segundo.

Una digresión necesaria: es francamente abusivo confundir sionismo con judaísmo; no pocas voces intelectuales judías, como las de Albert Einstein y Erich Fromm, se han encargado de recordárnoslo a través del tiempo. Y, hoy por hoy, es cada vez más numerosa la ciudadanía consciente que, en el propio Israel, se opone abiertamente al sionismo y a sus prácticas terroristas y criminales.

Hay que decirlo con todas sus letras: el sionismo, como visión del mundo, es absolutamente racista. Estas palabras de Golda Meir, en su aterrador cinismo, son prueba fehaciente de ello: ¿Cómo vamos a devolver los territorios ocupados? No hay nadie a quien devolverlo. No hay tal cosa llamada palestinos. No era como se piensa que existía un pueblo llamado palestino, que se considera él mismo como palestino y que nosotros llegamos, los echamos y les quitamos su país. Ellos no existían. Necesario es hacer memoria: desde finales del siglo XIX, el sionismo planteó el regreso del pueblo judío a Palestina y la creación de un Estado nacional propio. Este planteamiento era funcional al colonialismo francés y británico, como lo sería después al imperialismo yanqui. Occidente alentó y apoyó, desde siempre, la ocupación sionista de Palestina por la vía militar.

Léase y reléase ese documento que se conoce históricamente como Declaración de Balfour del año 1917: el Gobierno británico se arrogaba la potestad de prometer a los judíos un hogar nacional en Palestina, desconociendo deliberadamente la presencia y la voluntad de sus habitantes. Hay que acotar que en Tierra Santa convivieron en paz, durante siglos, cristianos y musulmanes, hasta que el sionismo comenzó a reivindicarla como de su entera y exclusiva propiedad.

Recordemos que, desde la segunda década del siglo XX, el sionismo, aprovechando la ocupación colonial británica de Palestina, comenzó a desarrollar su proyecto expansionista. Al concluir la Segunda Guerra Mundial, se exacerbaría la tragedia del pueblo palestino, consumándose la expulsión de su territorio y, al mismo tiempo, de la historia. En 1947 la ominosa e ilegal resolución 181 de Naciones Unidas recomienda la partición de Palestina en un Estado judío, un Estado árabe y una zona bajo control internacional (Jerusalén y Belén). Se concedió, vaya qué descaro, el 56% del territorio al sionismo para la constitución de su Estado. De hecho, esta resolución violaba el derecho internacional y desconocía flagrantemente la voluntad de las grandes mayorías árabes: el derecho de autodeterminación de los pueblos se convertía en letra muerta.

Desde 1948 hasta hoy, el Estado sionista ha proseguido con su criminal estrategia contra el pueblo palestino. Para ello, ha contado siempre con un aliado incondicional: los Estados Unidos de Norteamérica. Y esta incondicionalidad se demuestra a través de un hecho bien concreto: es Israel quien orienta y fija la política internacional estadounidense para el Medio Oriente. Con toda razón, Edward Said, esa gran conciencia palestina y universal, sostenía que cualquier acuerdo de paz que se construya sobre la alianza con EEUU será una alianza que confirme el poder del sionismo, más que confrontarlo.

Ahora bien: contra lo que Israel y Estados Unidos pretenden hacerle creer al mundo, a través de las transnacionales de la comunicación, lo que aconteció y sigue aconteciendo en Palestina, digámoslo con Said, no es un conflicto religioso: es un conflicto político, de cuño colonial e imperialista; no es un conflicto milenario sino contemporáneo; no es un conflicto que nació en el Medio Oriente sino en Europa.

¿Cuál era y cuál sigue siendo el meollo del conflicto?: se privilegia la discusión y consideración de la seguridad de Israel, y para nada la de Palestina. Así puede corroborarse en la historia reciente: basta con recordar el nuevo episodio genocida desencadenado por Israel a través de la operación “Plomo Fundido” en Gaza.

La seguridad de Palestina no puede reducirse al simple reconocimiento de un limitado autogobierno y autocontrol policíaco en sus “enclaves” de la ribera occidental del Jordán y en la franja de Gaza, dejando por fuera no sólo la creación del Estado palestino, sobre las fronteras anteriores a 1967 y con Jerusalén oriental como su capital, los derechos de sus nacionales y su autodeterminación como pueblo, sino, también, la compensación y consiguiente vuelta a la Patria del 50% de la población palestina que se encuentra dispersa por el mundo entero, tal y como lo establece la resolución 194.

Es increíble que un país (Israel) que debe su existencia a una resolución de la Asamblea General, pueda ser tan desdeñoso de las resoluciones que emanan de las Naciones Unidas, denunciaba el padre Miguel D’Escoto cuando pedía el cese de la masacre contra el pueblo de Gaza, a finales de 2008 y principios de 2009.

Señor Secretario General y distinguidos representantes de los pueblos del mundo: Es imposible ignorar la crisis de Naciones Unidas. Ante esta misma Asamblea General sostuvimos, en el año 2005, que el modelo de Naciones Unidas se había agotado. El hecho de que se haya postergado el debate sobre la cuestión palestina, y que se le esté saboteando abiertamente, es una nueva confirmación de ello.

Desde hace ya varios días, Washington viene manifestando que vetará en el Consejo de Seguridad lo que será resolución mayoritaria de la Asamblea General: el reconocimiento de Palestina como miembro pleno de la ONU. Junto a las Naciones hermanas que conforman la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA), en la Declaración de reconocimiento del Estado palestino, hemos deplorado, desde ya, que tan justa aspiración pueda ser bloqueada por esta vía. Como sabemos, el imperio, en éste y en otros casos, pretende imponer un doble estándar en el escenario mundial: es la doble moral yanqui que viola el derecho internacional en Libia, pero permite que Israel haga lo que le dé la gana, convirtiéndose así en el principal cómplice del genocidio palestino a manos de la barbarie sionista. Recordemos unas palabras de Said que meten el dedo en la llaga: Debido a los intereses de Israel en Estados Unidos, la política de este país en torno a Medio Oriente es, por tanto, israelocéntrica.

Quiero finalizar con la voz de Mahmud Darwish en su memorable poema Sobre esta tierra: Sobre esta tierra hay algo que merece vivir: sobre esta tierra está la señora de/ la tierra, la madre de los comienzos, la madre de los finales. Se llamaba Palestina. Se sigue llamando/ Palestina. Señora: yo merezco, porque tú eres mi dama, yo merezco vivir.

Se seguirá llamando Palestina: ¡Palestina vivirá; y vencerá! ¡Larga vida a Palestina libre, soberana e independiente!

Hugo Chávez Frías
Presidente de la República Bolivariana de Venezuela

(Se que Hugo chavez ha cometido bastantes errores, aun así el texto no deja de tener razón absoluta y vale la pena ser leido y compartido)

Declaración de Independencia del Estado de Palestina

sábado, 24 de septiembre de 2011



En nombre de Dios Clemente y Misericordioso

Palestina, tierra de las tres religiones monoteístas, es el lugar en el cual nació el Pueblo Árabe Palestino, donde creció, se desarrolló y sobresalió. El Pueblo Palestino jamás fue separado de su tierra, ni fueron disminuidos sus lazos integrales con Palestina. Así por este el Pueblo Palestino aseguró para sí una unión eterna, su tierra y su historia.

Con determinación a través de la historia, el Pueblo Árabe Palestino forjó su identidad nacional, alcanzando niveles jamás imaginados en su defensa frente a la invasión y a los proyectos extranjeros, los cuales intervinieron para privar a este pueblo de su independencia política. Sin embargo la unión inmortal entre Palestina y su pueblo le aseguran a la tierra su carácter y al pueblo su particularidad nacional.

Nutrido por distintas series de civilizaciones y culturas inspirado por una herencia rica en variedad y tipo, el Pueblo Árabe Palestino sumó a su estatura consolidando la unidad entre sí y su tierra patrimonial. El llamado surgió desde el Templo, la Iglesia y la Mezquita manifestando adorar al Creador, practicando la compasión y la paz, era en verdad el mensaje de Palestina. Y durante generación tras generación el Pueblo Árabe Palestino se ha entregado inclaudicablemente a la valiente batalla por la liberación y por la Patria. ¿Pues, qué otro ha significado la cadena de nuestras rebeliones populares sino la corporalización heroica de nuestra voluntad de lograr la independencia nacional? De este modo el pueblo ha sostenido en su lucha por permanecer y prevalecer.

Durante el curso el curso de los tiempos modernos, cuando un nuevo orden fue declarado con normas y valores justos para todos, el Pueblo Árabe Palestino fue excluido de aquel destino perteneciente a todos los pueblos por una formación hostil de poderes extranjeros y locales. Una vez más se probó que la justicia sola y sin ayuda era insuficiente para guiar a la historia mundial por el sendero preferido.

Y fue el Pueblo Árabe Palestino, ya herido corporalmente, quien fuera sometido a otro tipo de ocupación sobre la cual flotaba el falso lema: “Palestina es una tierra sin pueblo”. Mientras esta noción era impuesta sobre algunos en distintas partes del mundo, en el articulo 22 del convenio de la Liga de las Naciones (1919) y el tratado de Lausana (1923), la comunidad de naciones reconocía que todos los territorios árabes incluyendo Palestina, anteriormente provincias Otomanas, debían recibir su libertad como naciones independientes.

A pesar de la injusticia histórica sufrida por el Pueblo Árabe Palestino resultando en su dispersión y en la privación de su derecho a la autodeterminación, luego de aprobada la resolución 181 (1947) de la Asamblea General de las Naciones Unidas –que partió a Palestina en dos Estados, uno árabe y otro judío- es esta misma resolución la que le provee al Pueblo Árabe Palestino las condiciones de legitimidad internacional asegurándole el derecho a la soberanía y a la independencia nacional.

A través de distintas etapas, se fue cumpliendo la ocupación de Palestina y porciones de otros territorios árabes por parte de las fuerzas israelíes. El objetivo de desposeer y expulsar a la mayoría de los habitantes civiles de Palestina de sus tierras ancestrales fue logrado a través de terrorismo organizado. Aquellos palestinos que lograron permanecer en su tierra sufrieron la opresión en su propia Patria, fueron perseguidos y obligados a presenciar la destrucción de su vida nacional.

Así fueron violados los principios de legitimidad internacional. Así fueron desfiguradas las resoluciones y la carta de las Naciones Unidas, pues ellas ya habían reconocido los derechos nacionales del Pueblo Árabe Palestino, incluyendo el derecho al retorno, el derecho a la independencia, el derecho de soberanía sobre territorio y patria.

Dentro y fuera de Palestina, en el exilio distante y cercano, el Pueblo Árabe Palestino jamás claudicó y nunca abandonó su convicción en su derecho al retorno y a la independencia. La ocupación, las masacres y la dispersión no lograron suprimir la conciencia palestina de identidad política, a la vez que los palestinos continuaron avanzando junto a su destino, indoblegables e imbatibles. De los largos años de creciente lucha surgió la identidad política de Palestina aún más consolidada y confirmada. Y la común voluntad nacional palestina formó para sí misma un cuerpo político, la Organización para la Liberación de Palestina-OLP, su única y legítima representante, reconocida por toda comunidad mundial, como así también por instituciones regionales e internacionales. Afirmada sobre la roca de la convicción del Pueblo Árabe Palestino en sus derechos inalienables y sobre el predio del consenso árabe y la legitimidad internacional, la Organización para la Liberación de Palestina-OLP, lideró las campañas de su gran pueblo, moldeando su esfuerzo hacia un propósito unido y poderoso, uno e indivisible en los triunfos como así también durante los cercos y las masacres sufridas dentro y fuera de la Patria. Y es así como la Resistencia Palestina fue calificada y llevada a la cumbre del conocimiento árabe mundial, mientras que la lucha del Pueblo Árabe Palestino alcanzaba una primordial importancia entre los distintos movimientos de liberación en el mundo.

Este masivo levantamiento nacional, la Intifada, que hoy intensifica su poder y enfoque acumulativo sobre los territorios palestinos ocupados, como así también la inquebrantable resistencia en los campos de refugiados en el exterior de la Patria, han amplificado el nivel de concientización sobre el derecho y la verdad palestina, llegando a dominios aún más elevados de compresión y actualidad. Hoy al fin cae la cortina sobre la época de privaciones y engaños. La Intifada ha sitiado la mentalidad del Israel oficial, que por mucho tiempo se ha apoyado exclusivamente sobre el mito y el terror para mellar la existencia palestina. Como resultado de la Intifada y a causa de su irreversible impulso revolucionario la historia de Palestina ha llegado a esta coyuntura decisiva.

Así es que el Pueblo Árabe Palestino reafirma definitivamente sus derechos inalienables en la tierra de su patrimonio:

-Hoy por virtud de los derechos naturales, y del ejercicio de esos derechos, derechos legales e históricos y del sacrificio de generaciones sucesivas que se brindaron en aras de la libertad y la independencia de su Patria.
-De acuerdo con las resoluciones adoptadas por la Conferencia de la Cumbre Árabe y apoyándonos en la autoridad otorgada por la legitimidad internacional incorporada a las resoluciones de la Organización de las Naciones Unidas desde 1947.
-Y en ejercicio del derecho del Pueblo Árabe Palestino a la autodeterminación, a la independencia política, a la independencia política y a la soberanía sobre su territorio.
-El Consejo Nacional Palestino en el nombre de Dios y en el nombre del Pueblo Árabe Palestino, proclama el establecimiento del Estado de Palestina sobre nuestro territorio Palestino con su capital en Jerusalem (Al Quds Ash Sharif).

El Estado de Palestina es el Estado de los palestinos donde quiera que ellos se encuentran. El Estado es suyo para ser disfrutado dentro de la identidad cultural y nacional colectiva, es suyo para que en él construyan la completa igualdad de derechos. En él serán salvaguardadas sus convicciones políticas y religiosas y su dignidad humana a través de un sistema de gobierno democrático parlamentario, basado en la libertad de formar partidos. Los derechos de las minorías serán respetadas por la mayoría como asimismo las minorías respetarán las decisiones de la mayoría. El gobierno se basará sobre los principios de justicia social, igualdad y la no-discriminación en derechos públicos –para hombres o mujeres- sobre fundamentos de raza, religión color o sexo, bajo la égida de una constitución que asegure el reino de la ley y un sistema judicial independiente. Así es que estos principios no permiten desvíos de la antigua herencia espiritual y civilizadora de tolerancia y coexistencia religiosa.

El Estado de Palestina es un estado árabe, una parte integral e indivisible de la nación árabe, una sola junto a esa nación en herencia y civilización, junto a ella también es una sola en su aspiración a la liberación, el progreso, la democracia y la unidad. El Estado de Palestina afirma su obligación de regirse por la carta de la Liga de los Estados Árabes. El Estado de Palestina hace un llamado a los compatriotas árabes para que ayuden a consolidar y acrecentar el surgimiento de nuestro Estado a la realidad, para que movilicen potenciales e intensifiquen esfuerzos con la meta de poner fin ala ocupación israelí.

El Estado de Palestina proclama su compromiso frente a los principios y propósitos de las Naciones Unidas, y a la declaración universal de los Derechos Humanos. Proclama además su compromiso con los principios y políticas del Movimiento de los No-Alineados.

Asimismo anuncia ser un Estado amante de la paz, adherido a los principios de la coexistencia de paz. Estrechará filas con todos los Estados y pueblos con el objetivo de asegurar una paz permanente basada en la justicia y el respeto hacia los derechos ajenos para que el potencial por el bienestar de la humanidad esté asegurado, para que se establezca y mantenga una búsqueda por lograr la excelencia, en la cual la fe en el futuro hará desaparecer el miedo en aquellos que son justos y para quienes la justicia es el único recurso.
En el contexto de su lucha por la paz en la tierra del amor y de la paz, el Estado de Palestina llama a las Naciones Unidas pidiendo se arrogue una responsabilidad especial hacia el Pueblo Árabe Palestino y su Patria. Hace un llamado a todos los pueblos y estados amantes de la paz y la libertad pidiendo se le asista en el logro de sus objetivos, proveerle seguridad, aliviar la tragedia de su pueblo, y ayudarle a poner fin a la ocupación de Israel sobre los territorios palestinos.

El Estado de Palestina declara que cree en la solución de los conflictos regionales e internacionales a través de medios pacíficos según la carta y las resoluciones de la Naciones Unidas. Sin que ello perjudique su derecho natural a defender su independencia política o su integridad territorial; por lo tanto rechaza las amenazas o utilización de la fuerza, la violencia y el terrorismo en contra de su independencia política o integridad territorial, como también se rechaza su utilización contra la integridad territorial de otros Estados.

Por lo tanto en este día, distintos a todos los demás, 15 de noviembre de 1988, mientras permanecemos de pie frente al umbral de un nuevo amanecer, humildemente inclinamos nuestros rostros en honor a los sagrados espíritus de nuestros caídos, palestinos y árabes, a la pureza de aquellos que se sacrificaron por la Patria iluminando nuestro cielo y dándole vida a nuestra tierra. Nuestros corazones están elevados e irradiados por la luz de la sagrada Intifada, de aquellos que han resistido y combatido en las luchas de los campamentos, en la diáspora, en el exilio, de aquellos que han alzado el estandarte de la liberación, de nuestra niñez, nuestra ancianidad, nuestra juventud, nuestros heridos, nuestros encarcelados y detenidos, de todos aquellos que confirmaron sus lazos con nuestra sagrada tierra en los campamentos, las aldeas y ciudades. Expresamos un especial tributo a nuestras valientes mujeres palestinas, ellas son las que guardan y sostienen la vida, ellas son quienes guardan la llama eterna de nuestro pueblo. Expresamos nuestro juramento a las almas de todos nuestros Mártires, a la totalidad de nuestro Pueblo Árabe Palestino, a todos los pueblos libres y honorables en todas las partes: Juramos que nuestra lucha continuará hasta terminar con la ocupación y hasta fortificar la fundamentación de nuestra soberanía e independencia.

Por lo tanto, llamamos a nuestro gran pueblo a reunirse alrededor de la Bandera de Palestina, a defenderla y cuidarla, para que aquí sea eternamente el símbolo de nuestra libertad y dignidad en esa Patria, que es la Patria de los libres, por ahora y por siempre.

Yasser Arafat, Argelia - 1988

Sabra y Shatila...

viernes, 16 de septiembre de 2011


Hoy hace 29 años "israel" por ordenes de Ariel Sharón dirigío el asesinato masivo de 3.500 palestinos en los campos de refugiados de Sabra y Chatila en Líbano. Este crimen, como todos los otros crímenes israelíes por 70 años ha quedado IMPUNE. Hoy, Palestina sigue ocupada ilegalmente y su pueblo sigue siendo asesinado, por eso LEVANTA LA VOZ: LIBERTAD PARA PALESTINA!!!




¿A dónde estaba el sol cuando sonaron
los ecos desatados de la ira?
¿No será que las sombras lo apagaron
en Sabra y Chatila?

¿A dónde estaba Dios, cuando la gente
fue sometida a hielo en las pupilas?
¿No será que se ha vuelto indiferente
en Sabra y Chatila?

¿A dónde estaba yo, en qué galaxia,
insensible leyendo la noticia?
¿No seré uno más en la falacia
de Sabra y Chatila?

¿A dónde estabas tú, con tu arrogancia,
poderoso señor que en la mochila
llevas todo el cadáver de la infancia
de Sabra y Chatila?

¿A dónde está la voz del abogado
fiscal de la razón y la justicia?
¿No será que sus leyes derogaron
en Sabra y Chatila?

¿A dónde está el orgullo de los hombres,
o acaso hay que decir "hipocresía"?
¿Por qué tanto dolor no tiene nombre
en Sabra y Chatila?

¿De qué me estás hablando amigo mío?
¿No ves que mi conciencia está tranquila?
¿Qué tengo yo que ver con lo ocurrido
en Sabra y Chatila?

¿O acaso estaba yo con los soldados
metido a la distancia, entre sus filas
aceptando los hechos consumados
en Sabra y Chatila?

Es tiempo de dictar comunicados
que limen lo espinoso de la espina.
¿Qué harán para ocultar lo que ha pasado
en Sabra y Chatila?

¿Qué harán para que amengüe la condena
histérica, total y colectiva?
¿Qué harán para que cese la gangrena
de Sabra y Chatila?

Aunque yo siga ausente en mi galaxia
comentando en canciones la noticia,
el ángel del horror sigue su marcha
en Sabra y Chatila.

Deambula por Beirut y en otras lunas,
reptando sin parar, como una anguila.
Insaciable y cegado por la gula
de Sabra y Chatila.

Tal vez quiera llegar hasta mi puerta.
Quizá ya esté a la vuelta de la esquina.
Ya fue abierta la herida y sigue abierta
en Sabra y Chatila.

¡QUÉ SUS MEMORIAS SEAN ETERNAS!

Septiembre, el mes de Palestina!

viernes, 2 de septiembre de 2011


¡TODO este mes de septiembre celebraremos a Palestina Libre!

¡Únete desde tu computador! El gobierno palestino irá a las Naciones Unidas para que el Organismo Internacional cumpla con sus resoluciones sobre el pueblo palestino y reconozca al ESTADO PALESTINO. La Tierra Santa de Palestina continúa ocupada ilegalmente y es por esto que el pueblo palestino exigirá una vez más pacíficamente la liberación de su patria en la Naciones Unidas. Para unírtenos en esta campaña solo debes de traer tu espíritu de paz, libertad y justicia.

¡Demuestra tu regocijo durante todo septiembre!

- Usa un pin de Palestina en tu vestimenta.
- Usa un ribbon (lazo) de Palestina en tu ropa.
- Usa un keffiyeh.
- Usa camisetas de Palestina.
- Pon una bandera de Palestina en tu casa, en tu oficina.
- Pon un sticker de Palestina en tu automóvil.

- Agrega en una esquina de tu foto de perfil de Facebook la bandera de Palestina:

- Agrega en una esquina de tu foto de perfil de Twitter la bandera de Palestina:

- Pon como foto de perfil una imagen de Palestina:

Para más información nuestro grupo en Facebook: Amigos De Palestina

¡Cuéntales a tus amigos!

¡Comparte tu alegría! ¡Palestina Libre! ¡Palestina Independiente!

¡Palestina Soberana! ¡Bienvenido ESTADO PALESTINO a la Comunidad Internacional!

Reflexiones de algunos comentarios sobre la lucha por la democracia en Medio Oriente

martes, 22 de febrero de 2011

En el transcurso de las últimas semanas he odio una gran variedad de comentarios respecto a la realidad del mundo árabe y los recientes conflictos por el que están atravesando, los comentarios a mas de ser imparciales o a favor de los hechos denotan una triste realidad; estamos dejando que la ignorancia y el miedo sin fundamentos respondan y comenten por nosotros. Todo comenzó con Egipto y su muy reconocida y justa lucha por su libertad y mientras unos celebraban la caída de la dictadura otros empezaban a hacer debates analizando y sacando conclusiones erróneas de la realidad que estaban viviendo del otro lado del mundo.

Habían quienes hablaban de revoluciones islámicas, o cosas similares, pregunto yo ¿Cual es el problema con los musulmanes? Hablan sobre revoluciones islámicas, tienen esa ERRADA IDEA de creer que todos los árabes son musulmanes y todos los musulmanes son terroristas, darlo por hecho seria como decir que todo colombiano es narcotraficante. Cosa que no es así, y de creer aquella estupidez solo da por entender que no somos serios con nuestro análisis, que estamos culpando a inocentes por el pecado de otros y que estamos generalizando los males de un cierto grupo en una raza en general, muchos preguntándose si los árabes están lo suficiente occidentalizados como para tomar decisiones propias, todo esto me da a entender que quienes no lo sean son solo barbaros e ignorantes. Los países árabes NO SON regímenes islámicos, son países árabes y muchos millones de árabes son cristianos, solo tomamos en cuenta la visión que cierta rama del islam tiene sobre las mujeres. Los países árabes tienen Ministras, asesoras, diputadas y embajadoras mujeres, así como empresarias, periodistas, etc. Estereotipos cojudos, el mundo esta lleno de estereotipos cojudos.


Algo que me gustaría saber es cual es esa así llamada "democracia occidental"'? dudo mucho que los occidentales (nosotros) hayamos patentado una forma de democracia absoluta o definitiva que sirva de modelo para otras naciones, pero aun así nos sentimos en la obligación de meternos en los asuntos políticos y humanos de países "sub desarrollados" una persona inclusive tuvo la “magnifica excusa” de señalar que la democracia es de acuerdo al nivel evolutivo de los pueblos. En estos momentos el poder esta en manos del pueblo de Egipto y le corresponde solo a ellos tomar sus decisiones, nadie puede asegurar que lo venga después de estos acontecimientos sea para bien o para mal, pero esa será decisión de ellos y si ellos hacen algo mal les tocara aprender de sus errores, así como a otros países les a tocado aprender en su justo ejercicio de la democracia. Mubarak estuvo 30 años en el poder y nunca estuvo de parte de su país (fue durante muchos años el principal mediador en el conflicto entre Israel y Palestina y miren que bien hizo su trabajo), obviamente lo que venga a partir de ahora será mucho mejor y ahora Egipto es un ejemplo que nos inspira.


¿Cual es ese afán de querer meternos en las decisiones de otros países? Ellos están pidiendo democracia a gritos y con sus vidas, Respeten aunque sea la memoria de los caídos y no los llamen masas; no podemos obligar a nadie a que adopte la forma de gobierno que creemos que es mejor.
Retomando el tema sobre Egipto me acuerdo inclusive la preocupación desmedida que se le daba al estado del museo del Cairo, recordando el valor de los objetos pero no de la vida; eso sin contar que muchas de las cosas que ahí se exhiben fueron hechas en épocas donde la esclavitud hizo a Egipto lo que era (¿que ironico no? la gente lamenta la perdida de cosas creadas en época de exclavitud, pero no toma en cuenta aquellas vidas que se perdieron en pos de la libertad) y tambien algunos reportajes de cadenas mundiales que parecian preocuparles más los estragos economicos que las vidas perdidas en aquellos días.

Por eso trasmito a ustedes estas palabras: no conocen aquellos países, no han vivido ahí, no han caminado por sus calles y hablado con su gente para saber que necesitan o que les hace falta; bajo ningún concepto debemos meternos en sus decisiones si no es en apoyar sus resoluciones y si no es así quedarnos nomas al margen de los hechos y vivir nuestra vida hasta que Dios no quiera alguien nos quite nuestra libertad y estemos obligados a ponernos en los zapatos de aquellos a quienes tanto criticamos y hacia quienes somos tan prejuiciosos.


¡Vamos hijos del Nilo, adelante!

Sobre la lucha por la libertad en Medio oriente

lunes, 21 de febrero de 2011


El tema que voy a compartir a continuación es sobre un acontecimiento que paso hace poco en Egipto y que se esta extendiendo por todo medio oriente y del descaro que tienen algunos en querer meterse y opinar sobre temas que no le competen y no entienden, peor aun que han vivido.

La gran mayoría de personas no estaban de acuerdo con que se derrocara el régimen de opresión de Mubarak y empezaron los comentarios de personas que por solo querer decir algo hablaban por hablar, dando a entender con sus negativas que la lucha por la democracia en Egipto era algo que no merecía la gente de allá, mostrando a los demás la memoria de pez que tienen algunas personas en esta parte del mundo. Al principio Sudamérica era un lugar colonizado por potencias mayores de la época en nuestro caso fue por el así conocido para la época “Yugo español” hasta que vino un señor de 1,66 de estatura, de ideales y con un sueño conocido como la “Gran Colombia” que avivo la sed de libertad que necesita esta parte del globo terráqueo, y así empezó aquellas batallas por la libertad y la democracia para ser los países libres que somos en la actualidad y donde se vertió la sangre de muchos mártires, aquellos que por feriados nacionales los recordamos porque no tenemos días de clases. Los parecidos entre los relatos del pasado y los actuales no son tan diferentes ni aun por la diferencia de tiempos, en estos movimientos en pos de la democracia en Egipto también se vertió la sangre de muchos inocentes, muchos claman que fue obra de una minoría, de un golpe de estado y un proceso anti democrático, ahora pregunto yo, que puede de haber de anti democrático en la decisión unánime de todo el pueblo egipcio que pedía, luchaba y moría por el mismo motivo?


La petición era clara: la salida del dictador que tuvo sus manos en el poder desde hace unos 30 años, mantenido en el poder por potencias mundiales como Estados Unidos e Israel, obvio el primero en reclamar fue Israel siendo entonces Egipto el único apoyo en esas zonas del medio oriente para ellos. Uno muchas veces crece sin enterarse de lo que en verdad pasa alrededor del mundo y con sus personas, en un mundo donde supuestamente todos vivimos globalmente en estado de democracia, puede haber una mentira y negación de los hechos más grande? Claramente estamos viendo que es el pueblo árabe que esta pidiendo su propia libertad, entonces si hablamos de democracia ¿Por que no dársela? ¿Por qué no respetamos la decisión de otras naciones y nos sentimos en la obligación de criticar algo que no entendemos? en el momento que tratamos de imponer un modelo de democracia desde ese momento deja de serla y pasa a ser dictadura. Sin duda estamos ante algo grande, un cambio por el que muchos han esperado, y ahora Egipto es el modelo que muchos países del mundo en similares circunstancias seguirán y yo no podría estar más contento ya que gracias a los pueblos egipcio, tunecino y palestino se están cayendo aquellas mentiras como la de "la única democracia del Medio Oriente". Qué bien que el mundo esté cambiando para beneficio de los pueblos y de la verdad que se ha ocultado por décadas, mostrando al victimario como si fuera una víctima y al oprimido que busca libertad, como terrorista. Se caen los mitos... llega la LIBERTAD!


¡Basta de seguir comiéndonos aquella mentira que venimos creyendo por décadas! ¿Por qué en vez de criticar no nos unimos y apoyamos la causa? Porque hasta donde puedo ver ellos no están haciendo mal alguno, solo pedir lo que es justo y ellos tienen tantos derechos como nosotros los tenemos; la democracia no esta hecha para ciertos grupos humanos, sino para todos.


Todos tenemos el derecho de ser libres. Todos tenemos el derecho de ejercer nuestra voluntad y soberanía y más aun luchar por ella cuando esta se ve amenazada.


"El pueblo egipcio nos inspira"; "cambiaron a su país y cambiaron al mundo". BARACK OBAMA Presidente de USA. (Nadie lo pudo haber dicho mejor, y esto es solo el comienzo; el mundo árabe se levantara!)