El ultimo Tema del año...

jueves, 31 de diciembre de 2009


Puede que este tema salga del apuro por tan solo faltar unas pocas horas para culminar el año 2009, tal vez este no haya sido el mejor año para muchos, pero de lo que tenemos que estar seguros es que este año que se nos va nos trajo así mismo un montón de lecciones y experiencias gratificantes; en lo personal no me puedo quejar y no por el hecho de haber estado bien tanto en la salud, el dinero o el amor; sino mas bien por el hecho de que este año fue muy importante para mi crecimiento y así mismo he visto como muchos han crecido a mi alrededor.

Por ahora solo me queda el desearles lo mejor y que pasen con sus seres queridos, este tipo de celebraciones pueden llegar a ser la excusa perfecta para las reconciliaciones y buenos deseos, hagan lo que hagan siempre tengan en mente que Dios esta detrás de cada buen acto y anhelo del ser humano, el nunca nos abandona y nadie mejor que EL para saber lo que nuestro corazón necesita ya que nadie lo conoce mejor que EL.


A todos mis amigos y seres conocidos espero que este nuevo año sea solo de alegrías, cada persona que llega a tu vida logra muchas veces dejar una gran huella en nuestro ser y siempre una muy diferente a la otra pero de la cual podemos aprender un poco mas sobre el gran milagro que la vida es.


El 2009 fue un año interesante... tuvo sus momentos buenos y también de aprendizaje. No dejo de agradecerle a Dios el haberme mostrado su Iglesia y darme la oportunidad de compartir con personas tan especiales. Que Dios este siempre en sus corazones y en todo lo que se propongan para este nuevo año, nunca dejen de cumplir sus Ilusiones, sueños, metas y anhelos; ya huele a pólvora y a cerveza jajajaaaa...


A todos mis lectores, amigos, colegas viajeros, conocidos, familiares y hermanos en la Fe les deseo un Feliz año, nunca se detengan y siempre miren hacia el horizonte. Este mundo hay que recorrerlo y vivirlo Feliz año 2010!!!

Sobre la Natividad de nuestro Señor Jesucristo

sábado, 26 de diciembre de 2009

(Este tema debia ser publicado ayer, pero por falta de tiempo no pude... mis disculpas de antemano)





“Gloria a Dios en las alturas, en la tierra paz, buena voluntad para los hombres” En estas Fechas en vez dar Regalos caros demos Buenos Deseos, en vez de odiar Procuremos amar a nuestros Enemigos; Dios vino a este mundo por Nosotros y más importante que su Nacimiento fue su Plan de Salvación. Jesucristo Verdadero Dios y Verdadero hombre. ¡Gloria a Ti, Señor, Gloria a Ti!”







Hoy es 25 de Diciembre y como muchos lo sabrán es la fecha en la que se celebra la Navidad, y es cuando nos llenamos de mensajes de felicitaciones deseándonos cosas como “Felices Fiestas”, “Que la paz reine en tu hogar”, “Que la luz de la Navidad”, “Que pasen del carajo y full bendiciones” y así por el estilo… yo les pregunto a estas personas “Acaso ustedes saben lo que se celebra en este día, están en verdad concientes de lo DEBERIAMOS celebrar un día como hoy?”. Por lo que se puede ver la gran mayoría de personas del mundo celebran la Navidad como una fecha en particular en el calendario, pero a quien celebramos en ese día? Que hace tan especial ese día? Es que acaso la gente se ha olvidado que en ese día la segunda persona de la santísima trinidad decidió venir al mundo; a encarnarse y formar parte de su creación transfigurando así la materia y al mundo físico con su presencia divina y cumpliendo así lo que siglos atrás se había profetizado, estoy hablando de la llegada del salvador de la humanidad; Jesucristo… Verdadero Dios y Verdadero hombre.


Dudo que el plan original de los Cristianos primitivos al recordar y guardar una fecha para el nacimiento de nuestro Señor haya sido para la repartición de regalos, compra de nueva ropa, buena comida y mensajes hipócritas no salidos desde el corazón. Así como lo veo la sociedad tiene dos grandes problemas:


1.- El materialismo exagerado.


2.- Celebran la fecha sin saber que están celebrando.


Hablan de la “Luz de la navidad” hablan de “Esperar la venida de Santa Claus” pero no veo un solo mensaje en donde hablen de Dios, no veo nada respecto a “Que la luz de Cristo…” o “Esperar la venida de nuestro Señor”. En las casas y calles se ven todo tipo de adornos (árboles, luces, renos), pero ninguno de ellos van de acorde a lo que la fecha en verdad es.


La encarnación del Verbo de Dios es indudablemente un misterio. Si bien su comprensión se sitúa “más allá” del alcance de una inteligencia puramente lógica y racional, es accesible a todos los fieles que saben recibirla. Y de cierta forma llega a ser comprensible para el corazón humano. En mis 23 años de vida es la primera vez en que mis navidades no se ven inundadas de regalos y ropa costosa, a mis 23 años de edad estoy recién empezando a entender algo (solo algo) del misterio de la navidad.


Y que tal si por una vez en nuestras vidas cambiamos los adorno de Santa Claus por un icono de Jesucristo?


Y si en vez de llenar nuestras casas de luces artificiales nos preocupamos mas en encender la luz de Dios en nuestros corazones?


Y si en vez de hartarnos de comida y regalos le ofrecemos algo al necesitado?


Y si en vez de llenar la casa con el olor de la comida y el pavo la llenamos con el olor de nuestros incensarios cuyo humo se eleve al cielo al igual que nuestras oraciones?


Y si en vez de poner el arbolito navideño con 40 días de anticipación mejor no llevamos a cabo la ultima cuaresma del año para someter a las pasiones del cuerpo?


Y si en vez de prepararnos para la llegada de la Navidad nos preparamos mejor para la segunda venida de Cristo?


Y si en vez de enviar un mensaje carente de vida por celular prendemos una vela y oramos por aquella persona especial?


Por que sin duda le haríamos mas bien el acordarse de aquella persona mientras le pedimos a Dios por su bienestar que al enviarle un mensaje de texto pidiendo que la “suerte este de su lado”. Por que si este mundo tan poco equilibrado esta cada vez mas perdido y sea cada vez mas hipócrita y falso de sentimiento no significa que debemos dejarnos llevar por la corriente, porque si tengo que dejarme llevar por el mundo prefiero infinitas veces dejarme llevar por Dios que solo desea lo mejor para nosotros y que conoce nuestros corazones mejor que nadie; debemos tratar de dar a otros en vez de un regalo. Un gesto o un detalle salido directamente de nuestros corazones, la navidad mis queridos hermanos no se trata de regalos, ni cena ni de pavo sino de Dios; el entender el motivo de su llegada, el abrazar sus mandamientos, el caer en cuanta que alguien nos amo tanto TANTO que dio su vida en la cruz para liberarnos de las cadenas de la muerte y de la condenación eterna; Dándonos la oportunidad de tener una vida con VERDADERA libertad. No dijo Jesucristo: “Ámense los unos a los otros”, entonces por que no hacerlo? Por que estamos mas preocupados en dar un regalo o una buena impresión a una persona que del posible hecho de no amarlo de verdad?
¡Que la Presencia de Quien ha nacido en la Gruta de Belén para nuestra Salvación ilumine con Su Luz inaccesible nuestro corazón y nuestras vidas siempre!

Que esta fecha no este llena de regalos sino de verdaderos sentimientos, nunca olviden que mas importante que su nacimiento fue su plan de salvación; Jesucristo Verdadero Dios, Verdadero hombre vino al mundo por alguien como tu o como yo… vino por NOSOTROS; Reflejemos siempre el amor que Dios nos tiene a los demás, sean amigos o enemigos. Nunca pierdan la oportunidad de ayudar al prójimo ya que en la mirada del necesitado esta la mirada de Jesucristo, pero siempre háganlo por que de verdad sientan que deban de hacerlo… no para expiar algunas culpas y cargos de conciencia. Muy sinceramente (y aunque me maneje con el calendario Juliano y celebre la Navidad en Enero) les deseo a todos mis fieles lectores una muy Feliz Navidad, que la luz del señor inunde de bendiciones los hogares de todos y cada uno de ustedes…

"El Cielo y la tierra hoy se unieron al nacer Cristo: hoy Dios vino a la tierra, y el hombre subió a los Cielos”

“Gloria a Dios en las alturas, en la tierra paz, buena voluntad para los hombres"
¡Gloria a Ti, Señor, Gloria a Ti! Feliz Navidad a Todos!

Mensaje Navideño del Metropolitano Jonas

jueves, 24 de diciembre de 2009

Natividad de Cristo 2009

Mensaje Archí Pastoral de Su Beatitud,

Metropolitano JONÁS


Estimados Hermanos y Hermanas en Cristo,


¡Cristo ha nacido! ¡Glorifíquenlo!


Nosotros gozamos en la venida del Señor, el Advenimiento del Hijo de Dios en este mundo decaído. Su Natividad anticipa y prefigura Su segunda y gloriosa venida en el cuerpo otra vez, no vestido con bandas de humildad, por unos cortos años; pero en la vestidura luminosa del reino para gobernar eternamente.


Para nosotros los Cristianos Ortodoxos, la Natividad de Cristo es la Pascua de invierno, y nuestra celebración tiene raíz en la vida litúrgica de la Iglesia; los himnos navideños del mundo continúan, sin darse cuenta, aún un poco intencional, del punto de la celebración. Mientras disfrutamos la fiesta mundana, el tiempo con familia, los regalos y dando más, estos son vacíos si se nos escapa la celebración principal: los servicios de Natividad, culminando en recibiendo los Santos Dones. ¡Podemos celebrar Navidad sin la Natividad, como lo hace el mundo; pero para los Cristianos la fiesta de Natividad es Navidad!


Oramos y Ayunamos para prepararnos por cuarenta días antes de Navidad, no solo para ser obediente a la Iglesia, sino a la vez para recibir el Misterio de la Comunión. ¿Será esta Navidad para nuestra salvación, discerniendo y recibiendo Su Cuerpo, ese mismo cuerpo nacido de Maria y acostado en el pesebre, el Hijo de Dios tomando cuerpo para parecerse a nosotros, para que nosotros parezcamos a El? O nos juzgamos a nosotros mismos, sin tener idea o estando olvidadizos del Misterio de Cristo tomando nuestra naturaleza. Oramos y ayunamos para abrir nuestros ojos espirituales, para poder ver a Cristo, discernir a Cristo, conocer a Cristo, no solo como una figura histórica que nos enseño algo bueno, si no como Dios quien vino y vendrá de nuevo.


Los cantos navideños tradicionales hablan del niño Jesús en el pesebre. Vamos a contemplar este misterio durante esta temporada, que solo Su Madre entendió en ese tiempo: que este infante, no diferente que cualquier otro, se volverá el Salvador del mundo, para redimir a la humanidad, y en verdad a toda la creación, de la muerte. Que infinidad de posibilidad tan enorme, la posibilidad de un hombre cumpliendo la Semejanza Divina, y manifestando a Dios en Su cuerpo, esto fue invertido en este niñito. ¿Quien hubiese pensado que un niño nacido en la pobreza más destituida y anónimo se convertirá en el criterio para juzgar el mundo entero?


Podemos también contemplar este mismo Misterio en la vida de cada niño. ¿Quien conoce el destino que será ese niño? ¿Quien sabe si ese niño o niña será un punto de esperanza para el mundo entero? ¿Esa misma posibilidad eterna, la posibilidad de ser deificado, la posibilidad de tener una vida transformada por Dios, la posibilidad de tener una vida que traiga paz y alegría, o de tener a tal niño?


La Fiesta de la Natividad no solo es la contemplación de Dios tomando cuerpo humano. También es la gran celebración de la humanidad, cual Dios amo tanto como para volverse uno de nosotros, que por medio de ese Uno, alegría y paz y salvación sean dado al mundo entero. Vamos a valorar la vida de cada niño, como imagen de Cristo nacido de la Virgen, y recordar el gran llamado que el o ella, y cada uno de nosotros, tenemos en Dios. Recordémonos también que el cumplimiento máximo de este llamado se encuentra en la transformación de nuestro cuerpo, en el cual Dios se encarno, que al volverse hombre por nosotros, El nos permite participar de Su Divinidad en ese día glorioso de Su venida otra vez en el cuerpo.



Con todo amor en el recién nacido Dios


+JONÁS


Arzobispo de Washington

Metropolitano de toda América y Canadá (Orthodox Church of America)

Mensaje del Monseñor Siluan

IGLESIA CATÓLICA APOSTÓLICA ORTODOXA – PATRIARCADO DE ANTIOQUIA

ARZOBISPADO DE BUENOS AIRES Y TODA ARGENTINA




Buenos Aires, 25 de diciembre de 2009



CARTA PASTORAL

NAVIDAD 2009



Recibir al Nacido en Belén

“Hemos venido a adorarle” (Mateo 2:2)



Queridos y estimados hijos en nuestro Señor Jesucristo,


La encarnación del Verbo de Dios es indudablemente un misterio. Si bien su comprensión se sitúa “más allá” del alcance de una inteligencia puramente lógica y racional, es accesible a todos los fieles que saben recibirla.


En realidad, los testigos de la Navidad del Señor mostraron la verdadera actitud, digna de nuestra atención e imitación: la adoración. Tanto los ángeles como los hombres, expresaron su comprensión del misterio en la forma de recibir al Nacido en Belén: los primeros, al asombrarse, exclamaron: “Gloria a Dios en las alturas, en la tierra paz buena voluntad para los hombres” (Lc 2:14), mientras que los pastores “se volvieron, glorificando y alabando a Dios” (Lc 2:20), y los reyes se postraron ante Él y Lo adoraron (Cf. Mt 2:2).


Para los ángeles, la actitud de adoración y de glorificación se encuentra como continuación de la presencia que siempre mantienen ante el trono de Dios. Sin embargo, hay que remarcar que esta vez ellos experimentaron un indecible misterio, el misterio de Aquel que ellos servían, y por quien todo fue hecho, y que ahora se vuelve siervo, envuelto en sábanas en un pesebre.


Mientras que para los hombres, ofrecer la adoración a un niño resulta ilógico, al no tener certezas sobre la identidad de que quien está envuelto frente de uno, es nada más y nada menos que el Creador. Dicha certeza no puede provenir sino de Aquel “agente” que acompaña a Cristo, Su propio Espíritu. Es al ser iluminados por el Espíritu Santo, que tanto los reyes (por medio de la estrella) como los pastores (por medio de los ángeles) reconocieron, en el niño envuelto, el Creador de todo, y Le ofrecieron la adoración que se debe a Dios.


En esta atmósfera navideña, y contemplando esta actitud de adoración que manifestaron los protagonistas en Navidad, no cabe duda que un cristiano sincero consigo mismo se siente cuestionado por la forma que prevalece hoy en recibir la Navidad. Su alma, apretada por lo que brota de su conciencia, ofrecería al Señor, desde lo profundo de su corazón, esta remarcable confesión:


“Señor, me siento mal ante Ti. Todo en mí señala que estoy verdaderamente lejos de Ti: mi actitud, mi comportamiento, mi forma de vida así entregado totalmente a las cosas del mundo. Me acostumbré a vivir así. No dispongo de tiempo, tanto para mi verdadero descanso como para Tu adoración. Lamento decirte que no Te quiero de verdad, y más bien, no creo que el cambio sea posible.


Pero mirándote en el pesebre, Tu presencia, Tu silencio y Tu espera son más expresivos que todo discurso, y más poderosos que mi flaqueza; atraen mi corazón duro e iluminan mi pobre inteligencia, y los alientan de una imperceptible fuerza, indecible luz, incomparable esperanza. ¡Qué cosa rara! Anhelo acercarme a Ti, pero mi situación me da vergüenza: ante Tu humildad antepongo mi soberbia; ante Tu contención, mi desinterés; y ante Tu amor, mi ingratitud. ¿Acaso es por mi insensibilidad, mi insensatez y mi ceguera que me perdí tanto, y que me cuesta reconocerte en mi vida como Señor, Salvador y Dios, confesarte mi pecado y creer en la vida que proviene de Ti?


Pero, Señor, ¿no Te encarnaste para los miserables como yo? Por ello, me atrevo, y me acerco a Ti con la confianza que no me rechazarás. Me pone mal que el buey y el burro estén más cerca de Ti que yo. Sí Señor, tardé en ofrecerte mi corazón como pesebre. Si bien te lo había ofrecido en el momento de bautizarme y de recibir la santa confirmación y comunión, pero Te perdí. Ahora quiero aprovechar Tu Navidad, y adorarte en el pesebre donde siempre Te encuentras, nuestra Iglesia. Formaré parte de aquellos que Te ofrecen la acción de gracias por excelencia: la Divina Liturgia; me prepararé, me confesaré y participaré de Tu Navidad, con estas nuevas vestimentas. De ahora en más, no faltarán en mi corazón alabanzas, agradecimiento y glorificación. ¡Gloria a Ti, Señor, Gloria a Ti!”.



¡Qué reencuentro maravilloso! Sin duda, la experiencia de esta alma es didáctica y ejemplificadora para todos nosotros. Nos hace falta saber recibir al Nacido en Belén y ofrecerle realmente la adoración que Le corresponde. Es la única actitud que nos puede salvar de la adoración idolatra que se fomenta imperceptiblemente en nuestra vida. Por ello, hay que “salir de nuestro lugar”, como los reyes de oriente, y “dejar nuestras cosas” como los pastores a su rebaño, para poder tenerlo a Cristo como eje central de nuestra vida, y venir humilde y concientemente a adorarlo en la Iglesia, y recibirlo adecuadamente en el misterio de la Eucaristía.


¡Ojala este misterio renueve nuestro compromiso, por el inefable amor de Dios y Su inalcanzable humildad! ¡Feliz Navidad a todos!



+ Metropolita Siluan

Arzobispo de Buenos Aires y toda Argentina


(Mensaje anual del arzobispo Metropolita Silouan para su diocesis)

Verdes Prados.

lunes, 21 de diciembre de 2009


Verdes prados y el cielo en nuestras manos, puedo sentir más cerca el cielo mientras mas permanezco a tu lado; corriendo a través de la vida y en verdes prados extiendes tus manos para poder sostener las emociones de quien en vida te regala el sentimiento de una mirada a tu corazón. Pequeño ser con una flor adornando tu lizo cabello me invitas con una sonrisa desvergonzada a participar de lo bello y colorido de la vida.

Autentica y delicada cual flor de rojos rasgos, una a una caen las lagrimas que derramas en una esquina de tu cuarto esperando al príncipe que demuestre amor en sus versos y una vida de sacrificios por ti, la niña de mirada dulce pero acertados reflejos que mira en mi corazón y a quien no le puedo ocultar pesares y males. Me enseñas que cada pesar que superamos es una manera de resplandecer juntos.


Aunque muriera hoy o si te perdiera mañana quiero disfrutar de tu compañía en verdes prados para así sentir el alegre de tus ojos y tu corazón a quien fielmente sigo por que en ti confió ciegamente, preguntándome si el amor puede abandonar el estado de un ser incompleto como lo es el del ser humano. No necesito de una promesa para seguir a tu lado mas si requiero sentir tus labios para saber que sigues conmigo bajo un cielo tan azulado; cubierto de alas blancas que lentamente reposan en el campo de rosas en el que jugamos y con el viento jugando con tu pelo, solo se me ocurre abrazarte y decir que te amo.


Verdes prados y el vació en nuestras manos, puedo sentir mas lejos el recelo mientras mas cerca te siento mi cielo; huyendo de la sociedad y detrás de tus ojos caramelo, extiendo mis manos para alcanzar al menos tu gracia compuesta de un fuerte carácter; el de un ser cercano al cielo y mi fe puesta en tus arrebatos. Me dejarías colocar una flor en tu pelo para adornar tu vida mi ángel? Voy falleciendo si mal de salud estas, cura tus heridas y sigue en pie que quiero vivir mí querida, mi luz de verdad.


Si la vida te ha golpeado confía en que ahí estaré curando tus heridas, si la vida te deja sin fuerzas o sin fe confía en que ahí estaré para consolarte dulcemente con una caricia en el rostro y decirte delicadamente que nunca estarás sola, el amor no abandona a todos, mi cariño te cubrirá de la lluvia y compartiré mis alegrías y emociones para que así no fallezcas con las oscuras ideas de quien niebla tiene en su corazón.


Siento que mentí cuando dije que el tenerte lejos era el estar en verdes prados, sin ti no hay sol ni campos floreados; Solo pesares y angustias humanos.


Regresa a mi lado y acepta mi mano. Eres tú a quien yo amo…

-Copyright Leo Strife-